Alguna tarde decidimos con Anita irnos a ver las estrellas.. jaja acá en esta ciudad eso tiene varios significados, en fin.. nos fuimos a pasar el final de la tarde a un motel.

Yo estaba en un edificio diferente al de ella y nos encontramos en un parqueadero céntrico.. mi carro tenía restricción y nos fuimos en taxi. Nos íbamos besando y el taxista nos miraba por el espejo. Anita tenía un jean descaderado.. y yo podía meter mi mano y acariciarle la rayita.

Cuando le dijimos al taxista que íbamos para un motel, abrió los ojos pero entendió por qué estábamos tan apasionados..

Llegamos y empezamos a desahogar las ganas que teníamos. Me acuerdo que ella se arrodilló en el suelo y colocó su pecho contra la cama.. ofreciéndome su chochita deliciosa.. le dí una mamada.. como si no hubiera manjar más delicioso en este mundo!

En algún momento de la tarde me llegó una llamada al celular y resultó ser mi jefe, preguntándome por cosas de trabajo. Lo que más me gustó fue que Anita me sorprendió con una mamada espectacular sobre mi verga. Una de esas que solo ella me sabía hacer.. me miraba con esos ojos de deseo.. mientras yo hablaba con mi jefe.

La tarde estuvo deliciosa y el recuerdo quedará para siempre!