Al abrir mis ojos en la mañana de sábado, 7:20 am en el reloj, pero hay algo extraño.. siento que hay un aroma delicioso en el ambiente. Es tu presencia. Tu maravillosamente estás a mi lado, duermes plácidamente y una suave sonrisa se dibuja en tu rostro.
La verdad no lo puedo creer, los dioses han sido buenos conmigo.. no se como estás a mi lado, pero esas conjeturas quedan de lado.. tienes puesta una pijama que es como un vestido de clima cálido, sin mangas, la falda te da en la mitad del muslo.. muy holgado y cómodo. Subo la falda un poco.. puedo sentir la suavidad de tu culo en mis dedos.. no resisto besar tu hombro. Deslizo las tirantas del vestido y acaricio tus tetas divinas. Creo que has despertado aunque sigues con los ojos cerrados. Estás de lado, de espalda a mi.. pegas tu culo a mi.. tu vestido está en la mitad de tu cuerpo.. afortunadamente no tienes tanga.. tus labios (abajo) buscan mi verga mientras mis dedos aprisionan tus pezones. Por fin logras que mi pene se deslice suavemente en tu chocha.. Tu cadera empieza a enloquecerme con su movimiento cadencioso y nuestros cuerpos empiezan a sudar. Tus tetas son agarradas fuertemente por mis manos mientras intento besar tu boca por todos los medios.. me enloquece tu culo pegado a mi cuerpo.. acaricio tu pubis.. está totalmente suave.. mis dedos juegan dentro de tu chochita y tu estás moviéndote más fuerte y rápido.
Me pides que no pare y nunca lo pienso hacer.. me dices cochinadas que me calientan mas aun.. quieres mi leche.. y te la voy a dar, ya casi, no puedo, el orgasmo viene a nosotros.. y lavados en nuestro sudor no podemos más que entregarnos a él. Ahora solo quiero lamer tus jugos y retosar entre tu pecho!

Escribe un comentario